Visita al Museo Bellas Artes de Murcia (MUBAM)
Un cuadro que nos llamó muchísimo la atención en
nuestra visita al MUBAM (Museo Bellas Artes de Murcia) es el San Jerónimo Escriturario atribuido a José de
Ribera
La primera impresión al
ver este cuadro es temor, provocado sin duda por el contrate de la luz del
cuerpo de San Jerónimo con el resto de la oscuridad del cuadro.
Para entender este cuadro
hay que conocer un poco sobre la vida del representado. San Jerónimo dedicó
gran parte de su vida a traducir los textos originales de la biblia al latín.
Para ello, se mudó a una gruta en Belén.
Nada más ver este cuadro,
nos sentimos transportados a aquella cueva, oscura y siniestra. Además la
mirada del santo parece que nos está riñendo, que está enfadado porque le hemos
interrumpido mientras escribía y que salgamos de allí cuanto antes para que él
pueda seguir trabajando. Está cansado, envejecido por el gran trabajo que ha
caído sobre sus hombros.
Investigando un poco más
sobre la obra, descubrimos que es del siglo XVII, es decir, en pleno Tenebrismo
Español, una corriente que buscaba crear esas emociones que nosotros sentimos
nada más ver el cuadro.
Pero no nos interesa
entrar en un terreno técnico sobre el arte, en realidad nos gustaría pero es un
conocimiento que, desgraciadamente, no poseemos.
En realidad queremos
centrarnos en nuestros alumnos de primaria, ¿Cómo podríamos usar este cuadro en
el aula? Pues bien, aunque sea una obra sombría, puede ser utilizada para
demostrarles a nuestros alumnos que un cuadro puede transmitirnos emociones,
que nos puede asustar, o podemos sentirnos avergonzados por interrumpir el
trabajo de un hombre aunque no esté físicamente delante de nosotros.
Además, tenemos que
enseñarles a ser sensibles a las emociones que nos trasmiten las obras de arte,
y sentirnos cómodas con ellas. No tienen que sentir miedo al ver la obra y no
querer mirarla, tienen que aprender a disfrutar de las emociones que les crea
una obra y sentirse atrapado por ellas.
Otro de los cuadros que hemos destacado para comentar ha sido “Carretón y cenachos con flores” de la primera mitad del siglo XX por Pedro Sánchez Picazo (1863-1952). Hemos elegido este cuadro porque cuando lo vimos en la sala del museo nos llamó mucho la atención por ser un cuadro que tiene representado un jarrón con flores de muchos colores y llamativos pero no nos parecía llamativo por eso sino porque normalmente las flores nos trasmiten felicidad, alegría, bienestar… pero aquí parecía que las flores estaban tristes, el cuadro estaba oscuro a pesar de tener muchísima variedad de colores en él. Representa la naturaleza en su totalidad, pero siempre dentro de los registros de la realidad.
Según
la información que nos dio la guía del
museo, el cuadro es una pintura realizada al óleo. A diferencia de otras muchas
pinturas que había en el museo, esta presentaba un estado de conservación
deficiente.
Podríamos
trabajar este cuadro en clase de dos maneras diferentes: en una de ellas,
propondríamos a los alumnos que nos trasmitieran a través de otro dibujo, lo
que ellos sienten al verlo, lo que les trasmite; la otra, también sería con el
mismo fin, pero esta vez, formando con todos los alumnos de la clase un círculo
y crear un pequeño debate en el que ellos mismos nos puedan expresar que
sienten al ver la pintura.
.
Por último, este cuadro llamado “La barbería”, atribuido a Luis Garay García, representa como
su propio nombre indica una barbería de la época, el cuadro enfoca la sala de
espera del local por así decirlo, y en el reflejo del espejo se puede ver al
barbero con un cliente.
Lo que más nos ha impactado de este cuadro son las
expresiones de las caras de los personajes, ya que parecen muy reales y
consiguen transmitirnos la desesperación que tienen las personas cuando están
esperando en este caso en la barbería, y no saben como matar el tiempo, ya sea
mirando a su alrededor o leyendo un periódico.
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